¿Qué pasará cuando los cristianos que se mataban entre sí se encuentren en el cielo?
Cristianos que pelearon a muerte o se mataron
En 1054 se separaron la Iglesia de Oriente y la de Occidente, y en la Reforma protestante se declaraban unos a otros: "Ustedes no se salvarán". Hasta hubo una guerra de treinta años, entre personas que creían en el mismo Dios, en la que murió una enorme parte de la población de Europa.
Por todo tipo de conflictos se dividieron las denominaciones. Se trataban mutuamente de herejes, y se pelearon tanto por si en el culto había que cantar himnos tradicionales o música contemporánea con banda que a eso se le llamó "las guerras de la adoración".
Dentro de iglesias pequeñas, por la sucesión hereditaria del pastor principal, por las ofrendas para la construcción y las finanzas de la iglesia, por la elección del pastor y las facciones entre los ancianos, la iglesia se partió en dos o en tres, al final se arrancó el letrero y hasta se llegó a los tribunales.
Si todos ellos entraran en el cielo de forma dramática, ¿cómo lo resolvería la administración celestial? Lo dividí en cuatro niveles, empezando por el escenario más probable teológica y lógicamente. Entre paréntesis va una puntuación sobre 10.
Nivel 1: esto es casi seguro (9 puntos)
Dios ya conoce toda la verdad de cada suceso. Juzga con justicia la responsabilidad: si yo tuve 3 de culpa o 7, si fue un 5 a 5, o si fue por la intriga de alguien.
Incluso los creyentes rinden cuentas de sus actos ante Dios (2 Corintios 5:10). Y en el estado final, el odio y el dolor ya no dominan a las personas. A las víctimas se les enjugan las lágrimas, y los agresores se enfrentan a su propia culpa. Hasta aquí llega el esqueleto que la Biblia afirma con claridad.
Nivel 2: una historia que se sigue con naturalidad (8 puntos)
Por eso, el perdón y el arrepentimiento se tratarán aparte. Al revelarse la verdad, las relaciones rotas se restauran y ambos, por fin, comprenden plenamente la situación del otro: "Lo que yo sabía no era toda la historia." Eso sí, perdonar no significa que tengan que ser mejores amigos como en la tierra. Lo importante es que, al completarse la relación con Dios, las relaciones humanas también terminan encontrando su lugar. Aunque la Biblia no describa el procedimiento, se deduce perfectamente de los principios de la verdad, el arrepentimiento, el perdón y el amor.
Nivel 3: posible, pero discutido (6 o 7 puntos)
A partir de aquí hay que tener cuidado. Es verosímil que en el cielo sigamos madurando al conocer más profundamente a Dios, y que la reconciliación requiera distintos tiempos y procesos para cada persona. Pero aunque haya versículos que respalden que "la recompensa y la gloria varían según las buenas obras", las interpretaciones difieren entre denominaciones. Muchos teólogos sostienen que Jesús nunca contrastó recompensas mayores y menores.
Lo mismo pasa con ideas como "los niveles del cielo son diferencias de cercanía" o "si no sueltas el rencor, no podrás disfrutarlo plenamente": son deducciones, no certezas. Esto solo debe usarse con cuidado como trasfondo de la historia.
Nivel 4: entretenido, pero es ficción (3 a 5 puntos)
Las imaginaciones más dramáticas. "Si no perdonas, ni siquiera puedes entrar en el cielo" es solo una opinión minoritaria que lee Mateo 6:14-15 de forma literal y muy pesada; la corriente principal lo ve como una cuestión de relación, no como una condición de salvación.
"Dios separa a los enemigos para que no se encuentren", "los retiene en la entrada hasta que perdonen", "les borra por completo la memoria terrenal", "los obliga a ser amigos": todo muy entretenido, pero con poco respaldo bíblico.
Entonces, la conclusión
El cielo no es un mundo de "quién ganó", sino de "cómo se completa todo delante de Dios". Dos enemigos caminan uno al lado del otro y se ríen: "¿De verdad nos peleamos tanto por eso?" Esa es la verdad de nivel 1.